
Bien amigos, pues vamos a ir encarando poco a poco el final de este día en el que como os prometíamos, nos hemos saltado todas las normas y hemos ido subiendo al ranking libro tras libro para que tuviérais un buen surtido donde elegir vuestras lecturas. Dejamos para este penúltimo tramo del recorrido a un gran clásico, que no estaba disponible en formatos alternativos, y que supongo que muchos de vosotros recibiréis con una gran sonrisa de satisfacción. Gracias lilife68 por el aporte.
De momento, podemos ofreceremos los dos primeros volúmenes de ésta “Ciudad bien Construída”, los titulados “La Fisiognomía” y “Memoranda”. Son la ópera prima de un escritor llamado Jeffrey Ford, que saltó a la fama con esta serie de cienci-ficción en 1997 y obtuvo el prestigioso premio “World Fantasy Award”. Incluso el New York Times lo seleccionó como “Notable Book of the Year”.
Como vamos apurados, os dejo la explicación de lo que encontraréis en el primer libro, y así vais entrando en calor:
“En la tierra de la Ciudad Bien Construida, la forma del cuerpo y de la cara determinan el carácter de hombres y mujeres, descubren los más ocultos de los secretos, y hasta predicen el futuro. En manos de un experto como el fisiognomista Class Cley, la fisiognomía imparte justicia, edifica o destruye fortunas, y hace o deshace destinos. Cuando Drachton Below, Amo de la Ciudad Bien Construida, envía a Cley a una lejana región fronteriza para que esclarezca el robo de una fruta maravillosa, que puede otorgar la inmortalidad, el fisiognomista descubre el amor y también la arbitrariedad de la fisiognomía. El resultado de estas revelaciones es un tiempo de horror y destrucción; el mundo de los privilegios se disuelve en una odisea de pesadilla.”
El gato Murakami dice: yo no sé cómo irás tú, de apurado, pero yo me voy con viento fresco. Aquí te dejo el tinglado éste y ya me ocuparé de hacer limpieza el fin de semana. Lo siento, pero este gatito dice adiós, hasta luego. Ya me he puesto mis mejores galas, mi “pajarita” de los domingos (la prefiero a las corbatas, me da un aire más noble, ji,ji,ji,ji), y me voy a recorrer las calles, que ahora están zumbando de gatitas de ojos lánguidos necesitadas de un minino que les susurre un requiebro y les regale una rosa en día tan señalado como el de hoy.
De paso iré a echar un vistazo a los buenos libros que inundan las calles, y seguro que encontraré unos cuantos que comprar. Cuando vuelva ya nos haremos intercambio de regalitos. Seguro que encontraré algún libraco de “jardinería para bobos” que será ideal para regalarle aquí al capuchín.
Mis niños, mis niñas, miau,miau. Es decir, vamos para abajo que hace bajada. O lo que es lo mismo: me voy a hacer la ronda de Sant Jordi.
¿Dónde encontrar más información?
Tags: bajar la fisiognomia, bajar libros Jeffrey Ford, bajar Memoranda, descargar Ciudad bien construida, novelas de ciencia ficción
El guardián ha regresado. Ya estoy aquí otra vez. Cansado, agobiado, cargado de
libros y sin un duro en el bolsillo. Pero ¡qué caray! hemos de ayudar a nuestra cultura, y eso requiere dinero, dinero, dinero… menos mal que a cambio me he traído un montón de lecturas apasionantes que tenía muchas ganas de subir a mi biblioteca particular.
El rayo que no cesa es uno de los más conmovedores libros de poesía castellana. El descubrimiento del amor constituye para Miguel Hernández una extraordinaria aventura poética. Empieza a explorar una nueva dimensión de su ser, la que le liga a los más elemental humano, y descubre que amor y muerte son cara y cruz de una misma moneda. De ahí brota la vivencia básica de la “pena”, que, rebasando los límites personales, hace al poeta cargar, solidario, con el dolor de todos los desheredados.
¡¡¡ A mí la guardia !!! ¡¡Que se me revolucionan las tropas!! ¡¡Intendencia, intendencia!!
El gato Murakami dice:




El texto original de On the Road fue mecanografiado por Kerouac en un rollo (scroll) de papel de calcar (el mismo que usan los arquitectos) de 36 metros de longitud, formado por ocho tramos recortados longitudinalmente y pegados uno tras otro para formar un papel contínuo.








